Como si se fuera.Se fue.Como si andara.Se alejó.Se fundió,lentamente.Se hizo agua,parte del cosmos. Deslizándose lentamente pudo comprobar como las pequeñas cosas, los pequeños detalles no son más que parte de aquello nos rodea y nos hacen respirar.No conocía entonces la repercusión que tenían los pequeños actos que de forma indirecta ocasionaban consecuencias un tanto más graves.
Se echó a reir. El hombre que estaba a sus espaldas en la otra mesa, no dejaba de observarla.Desconocíamos cuál era el motivo, pero bien sabíamos que más personas de aquel local hubieran invertido más segundos, incluso minutos de su tiempo en mirarla de la misma forma.Perversamente, con el fantasma ético del deseo.Éste, el hombre del que hablamos, de apariencia seria e introvertida, no destaca del resto como nuestra Venus del local, pero puede que si se le observase también a él, podríamos sacar en claro que aquella presencia femenina en aquel antro tan excéntrico, llamaba más de lo normal su atención, y quizá provocara su ansia de fumar cigarros uno tras otro y otro y otro y otro...Gestos que hacían evidente un cierto nerviosismo en él.Cuando ella sacudía su larga y lúcida cabellera, nuestro hombre serio se exaltaba en silencio ,se movía, arrimaba más a la mesa, o tosía. Puede que estuviese ahí solo y que al encontrarse con semejante belleza quedase impresionado, por ver alguien tan poco terrenal.O simplemente que le gustase mirar a chicas jóvenes en locales oscuros y con poco ambiente.Típico solitario que suele invitarlas a las copas que pidan y antes de que ellas se giren al para preguntarle al camarero quién las invitó ya no estén.
Y ella, nuestra deidad, acaba de llegar a la ciudad, un largo viaje. Un viaje para encontrarse a sí misma.Que ha sido en balde.”Vayas donde vayas la vida que uno ha malogrado en cualquier confín de la tierra la llevará siempre consigo”. Sabías palabras de Kavafis.Hay que tener en cuenta que nunca se interesó por la literatura.Francamente le resbalaba lo que años atrás sucedió, si ella no estaba, no era historia. Egocéntrica de naturaleza.No está bien hablar de lo que no se conoce.No está bebiendo para consolarse, de hecho lleva una hora ahí sentada, y no se ha acabado la primera copa. Nuestra Venus no es una alcohólica frenética. Tiene otro tipo de manías como pensar, pensar en estupideces .En sus últimos días allí, en aquella ciudad de la que acaba de llegar.En cuánto tardaría una hormiga en subir su copa y ahogarse en su ron. Cosas estúpidas .Cosas que jamás los allí presentes al verla se imaginarían .Y se ríe, a veces, se da cuenta de que aquellas estupideces son muy absurdas .Y piensa, y seguirá pensando hasta que nuestro hombre la invite a alguna que otra copa, hasta que ella se canse de que un viejo le atosigue, hasta que entre alguna chica y ella empiece a tirarle los tejos.
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