lunes, 31 de marzo de 2014

Requiem

Se ha escrito tanto de todo que, aquello nuevo que escribimos no es más que un pie de página de lo que ya se ha mencionado.Quizá sea ese uno de los motivos por los que no escribo y hablo de todo lo que me gustaría. Mi océano es tan heterogéneo que me cuesta sacar ideas separadas para escribir, son pececillos que al ver una sombra huyen. Me alejo cada noche de "mi" y me encuentro con ese alter ego.

Por las mañanas, de camino a mis obligaciones paso por un triste muro en el que hay toda clase de carteles. Anuncios junto con pintadas de algún de artista frustrado. Pero hoy, hoy leí una palabra que sin quererlo me ha hecho repetirla constantemente durante toda la mañana. Es como cuando conoces a esa persona que te ilusiona, te gusta como aparece en tus recuerdos y repites una a una las frases que de su boca han salido. Me gusta el sonido que hace en mis labios. Cuando acaba mis labios se cierran. Podría ser la palabra perfecta para decirla y luego besar a alguien o para dar suerte o incluso, para salir serio en una foto formal. Me gusta, fruncir el ceño al decirla y hacerme la interesante. Es la palabra del día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario