Y todo lo sucedido pues,
hizo que me diera cuenta.
La obsesión definió,
todo mi tiempo anterior,
y cuando me quise dar cuenta,
olvidado el motivo tenía ya.
No entendí el sufrimiento pasado,
debido a ti, todo se volvió raro.
Mariposas desaparecieron,
rubor se fue al cielo,
y mi felicidad se tornó de nuevo
un motivo verdadero.
Quise volar más allá del edén,
y me estrellé por ver amanecer.
Por verte, por ver el sol en ti.
A pesar que siempre fuiste la noche.
Pobre ilusa yo, pues antaño no veía y
ahora mas ciega ni siquiera distingo noche de día.
Pobre de mi, que aun asi vivo de mi alegria.
No hay comentarios:
Publicar un comentario